?Puede un fil?sofo crear una empresa con ?xito en Internet?
Esta pregunta tiene un especial inter?s para m?. Carlos Blanco me ha acusado con frecuencia de “filosofar demasiado”.
Y, de nuevo, le tengo que dar la raz?n a Carlos porque muchos de mis amigos me dicen que yo, de esp?ritu, soy fil?sofo. Me encanta el conocimiento, tanto recopilarlo como distribuirlo y a eso consagro mi vida.

Hace ya m?s de dos meses publiqu? un cuento llamado “El optimista imprudente” como forma de explicar un estado por el que pasamos muchos emprendedores.
En esta fase, todos solemos pecar de un cierto “optimismo imprudente”. Nos cuesta realizar una evaluaci?n calmada de los riesgos y retos que nos encontraremos con el camino y mostramos una actitud tremendamente defensiva ante cualquier cr?tica.

1. Preguntarme muy honestamente qu? es importante para m? y a qu? estar?a dispuesto a renunciar.
2. Pensar muy detenidamente c?mo quiero que sea mi vida en 5, en 10 y en 30 a?os.
3. Me preguntar?a en qu? cosas soy realmente bueno y cu?les me motivan m?s. Y me concentrar?a en ellas.
4. Intentar?a acumular mis propios recursos y mantener mi independencia tanto como pueda.
5. Confiar?a mucho m?s en m?, en mis intuiciones y en mis opiniones.

Hace algunos a?os, yo sal?a de una discoteca de Colonia con unos amigos. Oriol, presa de la nocturnidad y la mezcla de preparados et?licos de car?cter diverso, hizo lo que todos hemos alguna vez: acabar con el/la chico/a con el/la que jur?bamos y perjur?bamos que nunca pasar?a nada.
Recuerdo que aquella me acerqu? a ?l y, sonriendo, le dije: ?Pero t?o ?qu? haces? ?No dec?as siempre que no quer?as nada con Irene??. ?l me mir? a los ojos y con una amplia sonrisa me contest? ?Yo me llevo muy bien con mis incoherencias?.

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